martes, 26 de junio de 2012

TARTA DE TOMATE

Siempre me ha gustado el tomate, y todas las recetas elaboradas con él, independientemente de la forma, en sopa o crema (gazpacho o salmorejo), en fritada, crudo en ensalada…. Así que cuando vi una foto de esta receta de tarta de tomate no lo dude, tenía que probarla, y si estaba plenamente convencida, cuando leí la receta no había ninguna excusa, era sencillísima. La mayor complicación que tiene es hacer la masa brisa, y esto con la Cooking Chef de Kenwood no es ningún problema como ya hemos visto en un post anterior


Tarta de tomate


INGREDIENTES Y ACCESORIOS

Ingredientes:

1 base de tartaleta de masa brisa (ver post de 18 de junio de 2012)
1 cebolla grande
1 diente de ajo
2 tomates rojos y duros (la piel debe estar firme)
Hierbas aromáticas (perejil, albahaca, eneldo, tomillo)
Aceite de oliva
Spray de aceite de oliva (opcional)
Sal
Pimienta

Accesorios:

Varilla flexible
Procesador de alimentos (opcional)

¡ Manos a la obra !

El primer paso es elaborar la tartaleta de masa brisa (véase el post de 18 de junio de 2012)



A continuación, montamos el procesador de alimentos en la Cooking Chef, cortamos la cebolla en juliana, y picamos el ajo.
Montamos en la Cooking la varilla flexible. Ponemos 40 cc. de aceite (yo para medir estas cantidades utilizó el tubo de empujar la comida del procesador de alimentos) en el bol y subimos la temperatura a 110º. Añadimos la cebolla, la pochamos, tapada con la tapa antisalpicaduras, 2 minutos, y a velocidad 3 de remover. A continuación añadimos el ajo. Seguimos cociendo, con el bol tapado, a 110º, velocidad 3 de remover hasta que la cebolla esté dorada y blandita (unos cuatro minutos).

Mientras se pocha la cebolla cortamos los tomates en rodajas finas sin pelar (por eso es importante que sean duros y la piel sea firme). Este año, los Reyes Magos me trajeron un pelador de tomates,  un cuchillo para cortarlos y un descorazonador. Siempre pensé que eran una tontería, que un buen cuchillo… bien, otro mito caído; todos son maravillosos. Si tenéis ocasión de haceros con ellos, no lo dudéis.
Precalentamos el horno a 180º.

Ponemos la tartaleta en el molde en el que la hayamos horneado.
Cuando la cebolla esté pochada, la incorporamos a la tartaleta. Extendemos por toda la base con una espátula, y encima colocamos las rodajas de tomate, montándolas un poco entre sí y formando el círculo del molde (si utilizáis un molde rectangular hacer rectas paralelas en el sentido del lado más largo).
A continuación, con cuidado untamos los tomates con un poco de aceite con ayuda de una brocha o rociamos con un espray y salpimentamos. Después espolvoreamos con las hierbas aromáticas. La metemos en el horno hasta que los tomates cojan un color dorado (unos cinco minutos bastan). Servir templada.


Como habéis comprobado es una receta muy sencilla y rápida, pero no por eso dejéis de hacerla. De verdad, os aseguro que está riquísima, sorprenderéis a vuestros comensales.

¡Espero que os guste !

Noemí

Observaciones
  • Podéis utilizar la mezcla de hierbas que mas os guste. Yo no pongo orégano, porque aunque es una hierba que me gusta, cuando la puse, la tarta tenía un gusto a pizza y no es lo que yo quiero para esta tarta.
  • Para esta tarta la base de masa brisa no debe ser fina, sino se quiebra; yo la hago de unos 5 milímetros de espesor.
  • Cuando la cortéis aseguraros que lo hacéis con un buen cuchillo para que la tarta no se desquebraje.
  • Esta receta también sale muy bien, si en lugar de hacer una tarta para partir, se hace en tartaletas pequeñas individuales.










lunes, 18 de junio de 2012

MASA BRISA

En mi locura con los merenguitos y resolviendo los problemas que se me plantearon, me dispuse a hacer discos de masa brisa  para apoyar los merenguitos. Recuperé mis recetas de masa brisa y cotilleé uno de los libros de recetas que venían en la caja de mi Cooking Chef de Kenwood (por cierto escribiré sobre ambos), en concreto el que ha hecho Mey Hofmann, El Placer de Cocinar, al final opté por probar la receta del libro, la verdad que fue también por estrenarlo y ver que tal funcionan las recetas. La receta de masa brisa funcionó. Ahí va:


Masa brisa





INGREDIENTES Y ACCESORIOS

Ingredientes:

150 gr. harina fría
2,5 gr. sal
70gr. mantequilla fría en dados pequeños
40 ml. agua muy fría
1 huevo para dar brillo y sellar la masa (opcional)

Accesorios:

Batidora K

¡ Manos a la obra !
Se ponen en el bol la harina, con la sal y la mantequilla. Todos los ingredientes (incluida la harina) deben estar muy fríos.



Montamos la Cooking Chef con la batidora K en el brazo y mezclamos a velocidad 1 unos 2 minutos, realmente el tiempo lo marca la textura, ha de quedarse la mezcla como si fuera arena de playa seca.
A continuación se añade el agua, y ahora debemos amasar lo menos posible con la batidora K, con la Cooking Chef a velocidad 1, en torno a 30 segundos es suficiente, sino fuera así aumentar de 10 segundos en 10.
























Cuando la masa esté lista, sin sacarla del bol, se amasa con las manos hasta ligarla y se forma una bola.




Se pone la bola de masa entre dos papeles de hornear y amasamos con el rodillo (así nos evitamos tener que enharinar toda nuestra encimera y que la cocina acabe blanca).



Estiraremos la masa hasta tener una placa de unos 5 milímetros de espesor y para calcular el tamaño se tomará como base el diámetro y la altura del molde donde vayamos a hornear. Para ello ponemos el molde bocabajo encima de la masa y ésta debe sobresalir la altura del molde más un dedo o dos.


A continuación se pone la masa estirada, tal cual con los papeles incluidos, dentro de la nevera y la dejamos reposar al menos una hora (aguanta bien, al menos de un día para otro, es el máximo tiempo que yo la he dejado).

Una vez pasada la espera sacamos las placas de la nevera, estarán duras. Con cuidado, pues la masa se puede partir, se separan los papeles de hornear de la masa pero dejando de nuevo la masa entre los dos papeles. Posteriormente se deja reposar fuera de la nevera hasta que la masa esté blanda.



Precalentamos el horno a 180ºC.



Cuando la masa este manejable, quitamos uno de los papeles y ponemos encima de la masa el molde que vayamos a utilizar.







Con cuidado se le da la vuelta y .....












... Se retira el papel de la parte superior.




Poco a poco se va adaptando la masa a la forma del molde, se va presionando la masa para adaptarla completamente al molde que vayamos a utilizar.











A continuación se recorta los sobrantes (yo los guardo para otra tartaleta, o para mini tartaletas).











Se pincha la base y los laterales interiores con un tenedor para que salga el aire y no se formen burbujas durante el horneado...










Posteriormente cubrimos con papel de hornear y cubrimos con garbanzos para evitar que la masa se hinche.
































Se hornea durante diez minutos.

Pasado ese tiempo se saca del horno (pero sin apagarlo) y se pinta la tartaleta con huevo batido y se vuelve a introducir en el horno cinco u ocho minutos más, hasta que dorada.




















Cuando la masa esté doradita, se saca del horno, se pone sobre una rejilla y se deja enfriar cinco minutos antes de desmoldar.

Y ya está, una tartaleta de masa brisa perfecta para utilizar en quiches, tartas de verduras...

¡¡¡ Espero que os guste !!!


Noemí








Observaciones:
  • Los ingredientes deben estar bien fríos. Acordaros de meter la harina en la nevera al menos una hora antes.
  • Desde que descubrí los moldes de silicona soy fiel a ellos, tienen la ventaja de que no suele ser necesario engrasarlos antes de utilizarlos, aunque depende de la receta. Si utilizáis un molde que no sea de silicona antes de colocar la masa deberéis engrasarlo. En esta receta yo lo untaba con la misma mantequilla que utilizaba en la receta para no mezclar sabores.
  • Esta receta de masa brisa es perfecta para recetas saladas (tipo quiche o tarta de verduras), pero también para algunas dulces (como bases de merengues).

Espero que os haya gustado el post. En el siguiente os contaré como hacer con masa brisa una sencilla y rápida, pero riquísima, tarta de tomate.


domingo, 27 de mayo de 2012

MERENGUITOS (MERENGUE FRANCÉS)

A los que os gusta cocinar sabréis que hay tres tipos de merengue: el básico o merengue francés, el italiano y el suizo. Algún día haré un post sobre merengues, pero la receta de hoy es la del merengue básico o francés. En mi primer experimento con mi Cooking Chef de Kenwood, no me atreví a muchas floritura.


Ayer estuve trasteando un poquito por internet, y me avergüenza confesar mi poca originalidad: soy una más que ha escrito en sus primeros post sobre merengue; ¿será que montar claras de huevo a punto de nieve es la asignatura pendiente de más personas? Porque, como os comenté en mi post anterior, ese era mi caso. Pues nada ahí va otra receta de merengue. 


Merenguitos (merengue francés)




INGREDIENTES Y ACCESORIOS

Para el merengue

Ingredientes:


4 claras de huevo (yo utilizo siempre huevos XL)
120 gr. de azúcar glas

Accesorios:

Varillas de batir


Para las bases de masa brisa

Ingredientes:

150 gr. harina fría
2,5 gr. sal
70gr. mantequilla fría en dados pequeños
40 ml. agua muy fría
1 huevo para dar brillo y sellar la masa (opcional)

Accesorios:

Batidora K
¡¡¡ Manos a la obra !!!

La receta es  muy sencilla. 


Para hacer la masa brisa (estoy preparando un post detallado, ya está publicado)


Montamos la batidora K en la Cooking Chef de Kenwood. A continuación se ponen en el bol la harina, con la sal y la mantequilla (todos los ingredientes, incluída la harina, deben estar muy fríos), y mezclamos, sin temperatura, a velocidad 1 unos 2 minutos, realmente el tiempo lo marca la textura, ha de quedarse la mezcla como si fuera arena de playa seca. A continuación se añade el agua, y ahora debemos amasar lo menos posible con la batidora K, a velocidad 1, en torno a 30 segundos es suficiente, sino fuera así aumentar de 10 segundos en 10.
Cuando la masa esté lista, sin sacarla del bol, se amasa con las manos hasta ligarla y se forma una bola, la ponemos entre dos hojas de papel de hornear, amasamos con el rodillo y la metemos en el frigorífico durante un par de horas.

Después de una hora (al menos) sacamos la masa brisa del frigorífico, la dejamos que coja temperatura ambiente y precalentamos el horno a 180ºC. Cuando la masa esté blanda cortamos las formas que deseemos con cortapastas y horneamos. Mientras se hornean preparamos el merengue.




Montamos el robot Cooking Chef de Kenwood con las varillas de batir, se ponen las claras en el bol  y sin ninguna temperatura se baten a máxima velocidad (la máxima velocidad de la rueda, no la del botón "P", que hay que estar todo el rato apretando) hasta que las claras estén firmes. 


Cuando las claras estén firmes se añade el azúcar y se sigue batiendo a máxima velocidad hasta que esté integrada. 


Cuando hayamos terminado de batir, ponemos el merengue en una manga pastelera, yo utilicé una boquilla lisa, y en una placa de horno cubierta con papel de hornear hacemos montañitas y damos forma a los merengues. Horneamos hasta que por fuera estén brillantes y duros (unos 5 minutos a 180ºC) y están listos.

¡¡¡ BIEN !!!! Lo había conseguido, unos merenguitos firmes, de aspecto delicioso.


Una vez horneados los merenguitos, ponemos encima de las bases. Para "pegarlos" yo hice una crema pastelera y para terminarlos los cubrí con un poquito de chocolate fundido.



¡¡¡ Espero que os guste !!!

Noemí


Observaciones:
  • Cuando vayáis a hacer merengue (y siempre que tengáis que montar claras de huevo) aseguraros de que el bol está perfectamente limpio y seco.
  • Es más fácil montar las claras sin el azúcar, por eso yo echo el azúcar cuando ya tengo las claras montadas.
  • una vez montado el merengue hay que hornearlo rápidamente para que no baje.

Espero que os haya gustado el post. En el siguiente os contaré como hacer masa brisa con la Cokking Chef de Kenwood, una sencilla y rápida receta que hará que nunca más compréis la masa brisa ya elaborada.






miércoles, 23 de mayo de 2012

MI PRIMERA VEZ

Lo primero de todo quiero dar las gracias a anónimo y a Flordejara por los comentarios que han dejado en el blog, no esperaba tener comentarios tan rápido. Y en segundo lugar pediros disculpas a todos por no haber colgado nada desde que puse en marcha el blog; disculpas, no quiero que penséis que el blog está muerto, de eso nada, es mi proyecto personal como Noemí, no como profesional, ni mamá, ni esposa, ni hija, ni….

Quería contaros como fue mi primera experiencia con la Cooking Chef de Kenwood, me recuerdo perfectamente sentada en una silla de la cocina y yo mirando la Cook y la Cook mirándome a mí… pero no me quiero adelantar en la historia.

Una mañana de sábado del mes de febrero, por fin, mi marido Paco consiguió convencerme de que no me lo pensara más y que nos íbamos a comprar el robot. Pues al Corte Ingles que nos fuimos (nosotros somos muy de Corte Ingles, por la comodidad y la garantía, pero básicamente por la comodidad, somos un poco vagos para eso de las compras, uff que pereza). Tuve la gran suerte de que el robot estaba en rebajas (a pesar de que las dependientas me habían asegurado y reasegurado en otras ocasiones que el robot no tendría rebajas) y además semana fantástica en pequeños electrodomésticos, por lo que me ahorraría casi 300 euros. Guauu, no me lo podía creer. No había dudas, había llegado el momento de comprar la Cooking Chef de Kenwood.

Pues a ello nos pusimos, compramos la Cook, y nos dicen que si nos la queremos llevar a casa o que nos la envíen. ¡Habéis visto la caja! Pues Paco dice: nos la llevamos. Dios mío pensé, su argumento era convincente (como casi siempre) así puedes empezar a usarla el fin de semana si quieres. Aquí comenzó la odisea. Acerca el coche a la entrada, dos personas ayudando con el carrito a llevar la caja hasta el coche, luego que no entra… Bueno conseguimos meterla en el coche e incluso llegar y subirla a casa.

Todos estaban emocionados, todos menos yo. Los niños y Paco empezaron a desembalar la Cooking Chef, y yo no hacía más que soplar. Mi gran interrogante era: ¿habré acertado en la compra? ¿No tendría que haber comprado otro robot?

Me animé con ellos a desembalarla, la limpiamos y la colocamos. Estaba allí, en la encimera, toda brillante y orgullosa, y no dejaba de mirarme. Me senté en una silla y…

Eso fue el sábado. Cada vez que entraba en la cocina ahí estaba, mirándome. Pasó el domingo, y a lo único que me atreví fue a leerme, mas bien a estudiarme, todos los manuales de instrucciones y a leerme los libros de recetas.

El lunes, otra vez lo mismo, cuando entré en la cocina para preparar el desayuno de los niños, ahí seguía. Pero esta vez no pudo conmigo. Los lunes no tengo que ir a la facultad por lo que decidí que del lunes no pasaba, que la iba a estrenar, pero ¿con qué?

A pesar de que la cocina siempre se me ha dado muy bien, tengo varias asignaturas pendientes, y entre ellas está la de montar claras a punto de nieve para hacer merengues. Me acordé de los “merenguitos” que había en la confitería de mi barrio cuando era pequeña y, pues manos a la obra: ¡qué mejor manera de estrenar mi Cooking Chef con algo que nunca he sido capaz de hacer¡. Lo que no sabía era el lunes repostero que desencadenó mi idea. (aprovecho para deciros, que aunque hoy mi post sea repostero, este no pretende ser un blog de repostería; utilizo mi Cooking Chef para un montón de platos).





Me puse a ello: huevos, azúcar glas y a hacer merenguitos. Yo seguí las proporciones de mi abuela: 30 gramos de azúcar por cada clara de huevo.

Pero ahí no acabo la cosa. ¿cómo iba a servir los merenguitos sin una cobertura de chocolate? y ¿por dónde cogerían los niños los merenguitos para comérselos? Uhmm, había que hacer una cobertura de chocolate y una base para poner los merenguitos. Pues a ello que me puse. Pero antes de contaros como siguió mi aventura con los merenguitos quería daros unos trucos para los merengues:

El primer problema que me planteé resolver fue el de facilitar coger los merengues. Aquí el tema recuerdos viene muy bien, pensando los merenguitos de aquella repostería de cuando era pequeña, recordé que el merengue estaba apoyado sobre una base. Otra duda ¿qué base hacer? Primero pensé en las galletas tradicionales de mantequilla o en una masa sucree (una masa quebrada o brisa dulce con polvo de almendra) pero pensé que ambas opciones iban a hacer que mis merenguitos quedasen demasiado dulces por no decir empalagosos, más cuando pensé en el “pegamento” que utilizaría para pegar los merengues a la base; así que al final opté por una masa brisa. Ufff, otro lío, si todavía no había aprendido a utilizar mi robot, pero creo que ya os habéis dado cuenta que cuando se trata de cosas de cocina pocas cosas me frenan.
Mientras esperaba a que la masa brisa se enfriará en la nevera, decidí que el “pegamento” más adecuado iba a ser una crema pastelera, pues a hacer crema pastelera. ¡Y todavía me faltaba hacer la cobertura de chocolate!
Así que ya sabéis que voy a tratar en mis próximos post: masa brisa y crema pastelera. Veréis como ambas me siguieron complicando la vida, más bien los restos de ambas que me incitaron a seguir con más recetas: una tarta de tomate y unos eclairs de crema pastelera y chocolate.

Pensaba colgar en este post la receta de los merenguitos, pero creo que ya es demasiado largo y no quiero aburriros. En breve publicaré en detalle la receta detallada de los merenguitos.

Noemí




martes, 7 de febrero de 2012

EL ROBOT COOKING CHEF DE KENWOOD, MI MEJOR ALIADO EN LA COCINA

Mi pasión por la cocina comenzó cuando tenía 18 años, y a pesar de que no se me daba mal, siempre que he podido he realizado cursos para mejorar y aprender cosas nuevas. Me gustan muchos tipos de cocina: la cocina casera, la cocina de autor, la repostería y la cocina de otros países. La cocina casera, sus recetas tradicionales siempre me han maravillado, quién no cae rendido ante unas buenas lentejas a la jardinera; pero también me gusta otro tipo de cocina. La cocina de autor me apasiona, me parece un auténtico reto y todo un arte. Y todos los "caharros" que en ella se utilizan son auténticos experimentos, mi última adquisición un ahumador de alimentos. Aunque para ser sincera, me lo regalaron los Reyes Magos.

Entre mis pasiones está la de viajar, aunque desde que soy mamá esta afición está un poco arrinconada. Me gusta empaparme de la cultura de los lugares que visito y, por supuesto, en ello incluyo la
cultura gastronómica. Me apasiona probar cosas nuevas y luego en mi cocina, mi pequeño laboratorio, intentar reproducirlas. Así que otra cocina que me apasiona es la de otros países.

Hace un par de años, descubrí un maravilloso blog, el de Bea Roque (
www.elrincondebea.com) que consiguió que se me quitase el miedo a la repostería. No sólo me quito el miedo, sino que además me he hecho adicta a ese mundo. Soy adicta a los blogs de cocina, aunque me da un poquito de vergüenza y nunca participo. Soy un espía en la sombra, que observa todo y todo lo anota. Todavía no sé ni como se me ocurrió crear un blog. Ufffff!!!!!!... Siempre que entro en alguno de mis blogs culinarios favoritos pienso que algún día yo tendría el mío pero, en secreto, con un nombre falso, creando una cuenta de correo especial que nadie pudiese identificar conmigo. Así que cuando ayer, de pronto me di cuenta que había creado un blog, con mis datos reales y mi nombre no me lo podía creer. Estuve un buen rato diciendo, hay Dios mío, hay Dios mío, hay Dios mío… pero bueno, ya estaba hecho, ya no había marcha atrás (o no había excusa), y así que aquí estoy, intentando poner en marcha un nuevo blog de cocina con recetas para el robot Cooking Chef de Kenwood.Hace ya algún tiempo que me venía planteando comprar un robot de cocina, aunque he de confesar que durante una temporada mi opinión era contraria a este tipo de instrumentos. Cuando oía hablar a mis amigas (que por cierto no les gustaba cocinar) de que si la Thermomix esto o si la Thermomix aquello, y me preguntaban yo siempre decía que no era para mí, que a mí me gustaba cocinar, andar entre cacharros, cortar y picar los ingredientes, cuidar el mezclado con los mismos, darle a las varillas… vamos que soy, lo que genéricamente se conoce por una "cocinillas". Como me dijo un día un profesor de un taller de alta cocina: "me gusta meterme en mi cocina, ponerme mi musiquita, abrirme una cervecita y pin-pan a la materia". Un día en casa de mi suegra, que tiene la Thermomix y un robot de Kenwood (la versión de los Setenta que no cocina), la vi manejando ambas máquinas para preparar una cena "de gala" (por los platos que preparó) para diez personas me di cuenta de que yo necesitaba alguno de esos chismes. No perdía el tiempo ni picando cebolla, ni batiendo claras de huevo, ni… todas esas cosas que, por mucho que me quisiese engañar no me gustaban tanto a la hora de cocinar, en definitiva lo que agota en la cocina y las que hacen que muchas veces lleguemos justas de tiempo y con la lengua fuera. Además, tenía un moscón detrás de la oreja, mi marido, que desde hace mucho tiempo me animaba a que me comprase algún robot que me ayudase a sólo disfrutar cocinando. Gracias Paco, como siempre, tenías razón.

Después de realizar una auténtica tesis doctoral entre los diferentes robots y procesadores de alimentos que había en el mercado, decidí, sin infravalorar a todos los demás, que el que mejor se adaptaba a mis necesidades era el nuevo robot de Kenwood, el Cooking Chef.

Una vez realizado todo el "trabajo de investigación" me faltaba por consultar a una experta cocinera, mi suegra. Su respuesta fue, sin dudarlo un momento, que, si tenía que elegir uno y teniendo en cuenta mi pasión por la cocina y mi tendencia a organizar cenas y fiestas en casa para muchas personas, mi máquina era el nuevo robot de Kenwood, la Cooking Chef.

Entre las ventajas que encontré en el robot Cooking Chef de Kenwood, que hacen que sea el que mejor satisfaga mis necesidades encontré las siguientes: el tamaño del vaso, la cocción por inducción con un rango térmico amplio y preciso, la facilidad de limpieza, la gran variedad de acciones, la fiabilidad de la marca, el diseño, la cantidad de accesorios que tiene que permite realizar mil funciones, y el movimiento exclusivo, por ahora, de "acción planetaria" (no puedo evitar sonreírme cada vez que leo el término, la palabreja se las trae), las acciones de remover mientras se cocina.

El tamaño del vaso de la Cooking Chef de Kenwood es de 6,7 litros aunque útiles para cocinar es de 3 litros, bastante superior al de otros robots. Por lo que el número de raciones es elevado. La forma de cocinar es mediante la inducción, una forma de cocinar más económica, eficaz térmicamente y rápida que la de otras formas de cocinado/calentamiento. Además, se puede aumentar o disminuir la temperatura de cocción de 2º en 2º, desde el mínimo que es de 20º hasta el máximo de 140º (es decir, la amplitud y precisión térmica es amplia).



La máquina se limpia fácilmente con un trapo suave húmedo, no tiene juntas difíciles de limpiar y todos los accesorios se pueden meter en el lavavajillas. Tiene un amplísimo abanico de complementos que permite realizar prácticamente todas las tareas necesarias (también es cierto, que en esta característica radica una de sus desventajas). La trayectoria de la marca Kenwood en pequeños electrodomésticos en general, y en robots en particular es casi intachable. Y además, la máquina, con el acabado en acero, es preciosa y moderna. El movimiento de "acción planetaria" consiste en un sistema de movimiento por medio del cual el complemento utilizado (batidora flexible, batidora en forma de K, o cualquier otro) gira en un sentido mientras que el engranaje del eje gira en sentido contrario, con esto lo que se consigue es que los ingredientes que estamos mezclando tiendan a situarse en el centro del bol, por lo que la calidad de la mezcla es alta. Las acciones de remover son maravillosas, es como si estuvieras cocinado en el fogón y removiendo manualmente según lo pide el plato; al estilo tradicional, si señor.

Ahora bien, como en todo, no solo hay ventajas. También existen inconvenientes. Si no fuera así, la decisión de comprarla, si uno se la puede permitir, estaría chupada. Uno de los principales inconvenientes de la Cooking Chef de Kenwood, ya señalado, que a la vez es ventaja, es la cantidad de accesorios que tiene. ¿Por qué es una desventaja? Porque no se realiza todo en un vaso a diferencia de otras máquinas como la Thermomix, o la Chef… Si, por ejemplo, se quiere hacer un puré de verduras, primero hay que picar la verdura en el procesador de alimentos, luego pasarlo al bol para cocinarlo y (si no se tiene el colador) pasarlo a la jarra batidora (también es cierto, que la potencia de batido es grandísima y los purés son auténtica cremas); además, en cuanto accesorios hay dos problemas más: el primero, es que dada la cantidad de complementos que existen (así como su tamaño) es necesario reservar un espacio considerable en la cocina para guardarlos; segundo, en el pack vienen los accesorios necesarios para utilizar la máquina, tanto el bol como el procesador y la batidora (gancho de remover, gancho de amasar, batidora de varillas, batidora en forma de K, batidora flexible, dos espátulas, vaso batidora, procesador de alimentos con tres cuchillas, cesto para cocinar al vapor, tapa antisalpicadura, tapa protectora de vapor, salvamanteles y báscula), pero existen otros accesorios muy interesantes no incluidos (colador-tamiz, heladora, licuadora, molinillo multiusos, picadora de carne, y otros más) y cuyo precio no es barato.

Otro inconveniente que tiene la Cooking Chef de Kenwood (la "Cook", así la conocemos en casa), y que al hacer "mi tesis doctoral sobre robots" me hizo dudar entre que robot comprar, en este caso frente a la Thermomix, es la escasez de recetas en comparación. Este problema supuso que estuviera todo un año tomando la decisión (hay que reconocer que ninguna de las dos supone un desembolso pequeño). Nunca había utilizado un aparato de estas características, no sabía cómo funcionaba ni cómo "pensaba"… me aterraba no ser capaz de traducir mis recetas manuales y adaptarlas a su uso. De nuevo debo darle las gracias a mi marido, el fue el que me animó y me convenció, a que dada mi experiencia en la cocina no iba a tener ningún problema. Y así ha sido, bueno, alguno ha habido, pero nada grave que no se solucionase volviendo a probar.

Ha sido precisamente esta desventaja la que me ha animado a poner en marcha este blog. No me gustaría que la menor cantidad de recetas publicadas para la Cooking Chef frente a Thermomix desanime a nadie a comprarse la gran máquina que es el robot de Kenwood.